Aunque inspirada en parte en mitos antiguos y en algunos sucesos históricos, esta novela es una obra de ficción. Los personajes, lugares y circunstancias han sido recreados libremente por mi imaginación.
Esta novela quiere ser un puente entre lo que sabemos y lo que soñamos.
No es una crónica, ni mi historia personal, pero en sus páginas laten huellas.
Mujeres reales que me han marcado, recuerdos de infancia que aún perfuman mi memoria y la luz que me acompaña dese que caminé por Egipto.
Allí entre templos y silencios, algo se encendió.


